El viernes 2 de febrero celebramos la Fiesta de la Candelaria. En esta Fiesta recordamos la presentación del Señor Jesús en el Templo, junto a la Purificación de la Virgen María. La Misa será en el Templo parroquial a las 20,30 hs. Durante la Misa se bendecirán las velas. ( También habrá venta de velas benditas).
El sábado 3 de febrero se celebra la fiesta de San Blas.
Ese día, a quienes lo deseen, se realiza la bendición de
la garganta.
Los horarios de Misa serán: Talita a las 18 hs. Colonia Elía a las 19 hs.
Templo parroquial 9 hs y a las 21 hs.
CENTRO PARROQUIAL: Se realizará: 27 y 28 de febrero;
del 1 al 2 de marzo y del 5 al 9 de marzo en el horario de 9 a
11 hs. y de 17 a 20 hs. (todos los niveles). Se pide una
colaboración de $ 2 (dos pesos) para los gastos del
año catequístico.
SECTOR GORETTI: Se realizará del 01 de marzo al
04 de marzo y del 07 de marzo al 11 de marzo en el horario
de 16:30 hs. a 18 Hs. en el Instituto Goretti.
Este año la Cuaresma comienza el miércoles 21 de febrero. Ese día, con la celebración del Miércoles de Ceniza, comienza un nuevo Tiempo penitencial. La Eucaristía con la tradicional imposición de las cenizas se celebrará en Talita a las 18 hs, en Colonia Elía a las 19 hs y en el templo Parroquial se celebrará a las 21 hs. Todos los martes y viernes de Cuaresma media hora antes de la Misa se rezará el Vía Crucis y los viernes luego de la Misa se realizará el Vía Crucis hasta el Cristo de los Olivos.
La tradicional Peregrinación a Talita que se realiza anualmente, este año se llevará a cabo el sábado 17 de marzo. Nos encontraremos a partir de las 21,15 hs en Parroquia María Auxiliadora. La Eucaristía se celebrará al llegar a Talita alrededor de las 24 hs. En caso de lluvia se posterga para el sábado 24 de marzo.
Encontraremos dentro de unas semanas algunos cambios significativos en la iglesia, nuestra casa de encuentro con Dios y los hermanos, y es que hemos de comenzar un tiempo nuevo. Los signos de austeridad propios de este tiempo nos educan.
No cantamos Aleluya y Gloria; no colocamos flores ni oímos música festiva; las vestiduras se volverán moradas; el ayuno y la abstinencia se deben hacer compañeros en este camino.
Son signos simbólicos, no de tristeza o de luto, sino de que la comunidad cristiana está en camino hacia la Pascua, que quiere prepararse y purificarse para la celebración pascual. Un camino que tiene mucho de travesía del desierto. Porque la meta misma tiene una doble dinámica: a la vida pascual de Cristo se pasa a través de la conversión y de la muerte. En la vigilia pascual volverán gozosamente las músicas, las flores y el Aleluya. La ornamentación austera, nos hace centrarnos más en la Cruz.
Otro signo del camino cuaresmal es que la celebración se centra casi exclusivamente en Cristo Jesús y su Misterio Pascual. Los santos no tienen relieve en este tiempo. La atención de la comunidad está centrada en Cristo que sube a Jerusalén, que se prepara a pasar a través de su muerte a la vida gloriosa de la Pascua.
Cuaresma es el tiempo típico del catecumenado. Y no sólo para los que se preparan a recibir el Bautismo. También para la comunidad cristiana, que es invitada a recorrer un camino catecumenal cada año. Ser catecúmeno es volver un poco a la escuela; porque no somos sino aprendices de cristiano, y siempre crece más el hombre viejo que el hombre nuevo.
Pascua es convocatoria y aprendizaje cada año. En medio de este ambiente, la comunidad cristiana es invitada a la penitencia y a la conversión.
Aceptar la Pascua con criterio de vida es renovarse, purificarse de los criterios antipascuales que se nos entran en la vida y de las actitudes deficitarias que crecen en cada persona y en cada grupo..
Para que los bienes de la tierra, dados por Dios a toda
la humanidad, sean usados con sabiduría y
según los criterios de justicia y solidaridad.