El mes pasado hemos citado la carta de nuestro Papa Benedicto XVI "La esperanza cristiana", y en este mes continuaremos la reflexión en el contexto de la cuaresma que este año comienza el 6 de febrero y culmina el 15 de marzo. El santo padre nos invita a reflexionar sobre los lugares de aprendizaje y del ejercicio de la esperanza. Como primer punto nos menciona a la oración como escuela de la esperanza. Y nos recuerda una profunda experiencia humana ¿Quién no rezó en el momento en que nadie lo escuchaba, o cuando no se puede hablar con nadie? Y en lo hondo del corazón sabemos que "Si ya no hay nadie que pueda ayudarme -cuando se trata de una necesidad o de una expectativa que supera la capacidad humana de esperar-, solo Dios puede ayudarme." En la oración, el creyente deposita su angustia y toda la esperanza en Dios, "y el hombre se hace libre para Dios y se abre también a los demás. Rezar no significa salir de la historia y retirarse en el rincón privado de la propia felicidad. En la oración, el hombre ha de aprender qué es lo que verdaderamente puede pedirle a Dios, lo que es digno de Dios". También nos enseña que en todo lo que como hombres hacemos y obramos, tratamos de llevar adelante nuestras esperanzas; solucionar éste o aquel otro cometido importante para el porvenir de nuestra vida … y se abran así las puertas hacia el futuro. Pero el esfuerzo cotidiano por continuar nuestra vida y por el futuro de todos nos cansa o se convierte en fanatismo, si no está iluminado por la luz de aquella esperanza más grande que no puede ser destruida ni siquiera por frustraciones en lo pequeño ni por el fracaso en los acontecimientos de importancia histórica. Si no podemos esperar más de lo que es efectivamente posible en cada momento y de lo que podemos esperar que las autoridades políticas y económicas nos ofrezcan, nuestra vida se ve próxima a quedar sin esperanza". Y añade que "sufrir con el otro, por los otros; sufrir por amor de la verdad y de la justicia; sufrir a causa del amor y con el fin de convertirse en una persona que ama realmente," son elementos fundamentales del ser hombre, cuya pérdida lo destruiría. "Pero una vez más surge la pregunta: ¿somos capaces de ello? ¿El otro es tan importante como para que, por él, yo me convierta en una persona que sufre? ¿Es tan importante para mí la verdad como para compensar el sufrimiento? ¿Es tan grande la promesa del amor que justifique el don de mí mismo". Nuestra respuesta tendrá que ser una respuesta al Dios que nos amó tanto que nos entregó a su único Hijo. Por último, nos invita a detenernos en el Juicio como lugar de Esperanza. "Ya desde los primeros tiempos, la perspectiva del Juicio ha influido en los cristianos, también en su vida diaria, como criterio para ordenar la vida presente, como llamada a su conciencia y, al mismo tiempo, como esperanza en la justicia de Dios. La fe en Cristo nunca ha mirado sólo hacia atrás ni sólo hacia arriba, sino siempre adelante, hacia la hora de la justicia que el Señor había preanunciado repetidamente. Este mirar hacia adelante ha dado la importancia que tiene el presente para el cristianismo. " Este pensar en el Juicio de Dios nos hace pensar como estamos preparando en el presente nuestro encuentro definitivo con Dios y nuestros hermanos. Que estas lineas nos ayuden a caminar el tiempo de Cuaresma.
INSCRIPCIÓN:
CENTRO PARROQUIAL: Se realizará: del 25 al 29 de febrero; y del
3 al 7 de marzo en el horario de 9 a 11 hs. y de 17 a 20 hs. (Todos
los niveles).
Se pide una colaboración de $ 3 (dos pesos) para
los gastos del año catequístico.
SECTOR GORETTI: Se realizará del 3 de marzo al 7 de marzo en
el horario de 16 a 18 hs. en el Instituto Goretti.
REQUISITOS: Para inscribir en primer año se debe presentar
la FE DE BAUTISMO del niño (en caso de no estar bautizado SE
ANOTA IGUAL), y deben tener TERCER grado aprobado. Esto es para TODOS
los sectores parroquiales.
Luego de diversas dificultades en su salud falleció el 11 de enero el P. Pedro Kloster. El P. Pedro fue Párroco de nuestra comunidad desde el 13 de marzo de 1992 hasta el 27 de febrero de 1998. Recordamos a quien fuera nuestro cuarto Párroco con una oración pidiendo a Dios por su Eterno Descanso.
El sábado 2 de febrero celebramos la Fiesta de la Candelaria. En esta Fiesta recordamos la presentación del Señor Jesús en el Templo, junto a la Purificación de la Virgen María. La Misa será en el Templo parroquial a las 21 hs. Durante la Misa se bendecirán las velas. (También habrá venta de velas benditas).
El domingo 3 de febrero se celebra la fiesta de San Blas.
Ese día, a quienes lo deseen, se realiza la bendición
de la garganta. Los horarios de Misa serán:
Goretti: 9 hs.
Templo parroquial: 10,15 hs y a las 21 hs.
Este año la Cuaresma comienza el 6 de febrero. Ese día, con la celebración del Miércoles de Ceniza, comienza un nuevo Tiempo penitencial. La Eucaristía con la tradicional imposición de las cenizas se celebrará en Talita a las 18 hs, en Colonia Elía a las 19 hs y en el templo Parroquial se celebrará a las 21 hs. Todos los martes y viernes de Cuaresma media hora antes de la Misa se rezará el Vía Crucis y los viernes luego de la Misa se realizará el Vía Crucis hasta el Cristo de los Olivos.
La tradicional Peregrinación a Talita que se realiza anualmente, este año se llevará a cabo el sábado 1 de marzo. Nos encontraremos a partir de las 21,15 hs en Parroquia María Auxiliadora. La Eucaristía se celebrará al llegar a Talita alrededor de las 24 hs. En caso de lluvia se posterga para el sábado 8 de marzo.
El día miércoles 27 de febrero de 2007, el P. Mario cumple
10 años como nuestro párroco.
Su nombramiento data del 26 de enero de 1998, pero asumió
formalmente, el 27 de febrero de ese año. En una
Eucaristía presidida, por Monseñor Eichhorn.
El 12 de febrero de 2004, habiendo finalizado el tiempo del primer
nombramiento, el obispo diocesano, lo nombra por un segundo
período.
Pidamos especialmente a Jesús Buen Pastor por la vida y
el sacerdocio del P. Mario, nuestro 5to párroco.
Y a nuestra Madre María Auxiliadora le pedimos, que en estos
50 años de nuestra parroquia, bendiga y acompañe a todos
los sacerdotes que compartieron su ministerio en nuestra comunidad.
Aunque todavía estamos en vacaciones existen algunos temas
que por ser tan importantes tenemos que verlos con tiempo. Varios
días antes de comenzar las clases los papás comienzan
con los preparativos para el inicio de las clases. Un tema muy cercano
a éste es la catequesis, sobre todo para aquellas familias que
envían a uno de sus integrantes por primera vez. Recuerden que la
catequesis es una opción de los padres, quienes por ser
responsables de la educación de sus hijos deciden libremente
inscribirlos, confiando en la comunidad su formación. Dentro de
las alternativas queremos hacerlos partícipes de una que les
dará la posibilidad de ejercer ese derecho de un modo más
pleno: la CATEQUESIS FAMILIAR.
En sentido amplio ésta es toda formación religiosa que
el niño puede recibir en su casa (aprender las oraciones, ir a
la Iglesia, vivir la solidaridad, etc). En un sentido más
específico llamamos CATEQUESIS FAMILIAR a la que brinda
papá y mamá a su hijo siguiendo un plan preestablecido.
Esto podría parecerle a alguien como algo "moderno", pero no es
así ya que en el mismo Antiguo Testamento (cientos de años
antes de Cristo) se insistía en la importancia de que los padres
introduzcan en la fe a sus hijos.
Son varios los motivos por los que es importante que papá y
mamá eduquen a sus hijos: por un lado está el "problema"
actual por el que no tenemos tiempo para nada, con la CATEQUESIS FAMILAR
se genera un espacio para dialogar con sus hijos, pueden escuchar sus
problemas, sus temores, sus dudas, aconsejarlos evitando así
que sea "la calle" o "el entorno" quién los eduque. A muchos
papás les cuesta hablar con sus hijos, éste método
les ofrece la posibilidad de tener ese canal siempre abierto.
Tal vez les surjan varias dudas, algunas intentaremos
aclarárselas, otras podremos hacerlo personalmente. Una de ellas
puede ser no sentirse preparados, eso se soluciona con el encuentro
semanal entre los papás en el que preparan el encuentro para sus
hijos; en algunos casos pueden no estar casados por la Iglesia, eso no
es impedimento. Otra dificultad puede ser encontrar la hora adecuada,
pero eso se soluciona.
Sólo tienen que tener la decisión de querer transmitirle
la fe a su hijo, disponer de un tiempo a la semana para reunirse con los
otros papás para preparar el encuentro y desear transmitirles todo
esto a sus niños.
Piénsenlo y verán toda la riqueza que puede brindarle este
paso de Dios por sus familias.
Para que los minusválidos psíquicos no sean marginados
sino respetados y ayudados con amor a vivir dignamente su
condición física y social.